domingo, 10 de abril de 2011

Texturas 011

Pronto la neblina se apoderará de la costa, y buscaremos nuevas prendas y antiguas texturas que nos protejan de los clásicos días fríos. Extrañaremos el verano, sin duda. Y en la estación que se asoma, con el aroma del café y el chocolate caliente; y a pesar de todo, siempre habrá una oportunidad más para ser felices.



1. Louis Vuitton 2.Clutch de Reiss 3.Helmut Lang 4.Maliparmi 5.Colección de Ferragamo 6.Fiorucci 7.Corre de terciopelo de Viktor & Rolf 8.Oasis 9.Boot de Rupert Sanderson 10.Guantes de Missoni 11.Pringle of Scotland 12.Laptop case de Marc Jacobs 13.Guantes de Louis Vuitton 14.Gucci 15.Christian Louboutin














martes, 5 de abril de 2011

Madonna en Out


She was so alive and unpretentious. She was fierce, determined. Nothing was going to stop her.

Richard Corman



El reconocido fotógrafo Richard Corman, recuerda en una crónica publicada en la revista “Out” de cómo por casualidades del destino conoció a una cautivadora muchacha llamada Madonna, en 1982, un año antes de grabar su primer disco.

Siempre fue distinta, por eso las fotos se convierten en una joya que retratan toda una época, y es fascinante ver su forma natural en el vestir, con los llamados boyfriend jeans, y pulseras punk, la conocida sonrisa traviesa, y envuelta en un ambiente que vibraba en los suburbios con el Break Dance; era la joven sencilla y jovial que iluminaba a todos en la cuadra.

Todo fluye, no hay trucos entre el fotógrafo y la joven de 24 años, como el encuentro de dos amigos de siempre. Él adivinó que algo grande pasaría con esta chica todavía desconocida. Para ella no quedaba otra opción que conquistar el mundo.


En este enlace pueden encontrar la crónica:http://www.out.com/

En la página web de Corman pueden encontrar más fotos de la reina. http://www.richardcorman.com/#/MADONNA COLLECTION/COLLECTION/13













miércoles, 23 de marzo de 2011

Luza Inlove



Reynaldo Luza definió un estilo maravilloso y la imagen femenina a nivel mundial desde los años veinte como ilustrador, director de arte, fotógrafo, nómade, por lo que es inevitable que la moda y la belleza estén presentes en cada uno de sus diseños que ahora, luego de varias décadas de silencio, tenemos la suerte de apreciar en la Galería del ICPNA en Miraflores.

Luza te captura en un viaje en el tiempo, con sus fotografías en blanco y negro donde juega con los diversos escenarios y la solemnidad, para luego ser parte de la felicidad de algunos amigos del jet set internacional que posan relajados ante su lente y por eso cada movimiento fluye con naturalidad.

Parece que nos encontramos con un perfeccionista, limpio, inspirado desde sus trabajos en Vogue, Vanity Fair y en Harper´s Bazaar. Fue el director de arte de la producción hollywoodense “Los Puentes de San Luis Rey”, película inspirada en la vida de la recordada Perricholi, y el creador del vestuario, por lo que es un placer ver el desarrollo de sus bocetos en la exposición.

También encontramos sus mapas del Perú, sus diseños textiles que tenían como referente a las culturas peruanas precolombinas, y hasta su experimentación con el color y el amor por los atardeceres del desierto de la costa peruana en sus pinturas.

Las chicas Luza son lejanas y misteriosas a veces llenas de color y a veces impecables en una tenida oscura.

¿Por qué se perdió su nombre? Eso no lo sabemos. El silencio de su trabajo durante estos largos años nos hizo creer que nuestro padre de la moda nunca había existido, en un país con una gran tradición ancestral por el color y el uso de los materiales naturales de forma magistral, esto, nos hacía pensar que faltaba un eslabón, una explicación.

Nuestro querido Luza era un adelantado por sus conocimientos y sensibilidad, porque fue simplemente un gran artista.

Luza de forma irremediable siempre estuvo
INLOVE.

Galería Icpna. Hasta el 17 de abril.


































































viernes, 4 de marzo de 2011

Balenciaga. La belleza del silencio




Siempre hay un momento para detenerse y volver a los maestros. Cristóbal Balenciaga creaba una nueva historia en sus maravillosas manos, con la complicidad de cada tela, encaje, pasamanería, o seda. Eran tan cómplices que una estructura nacía como una catedral y la admiración daba paso al silencio.
Resistió a la Segunda Guerra Mundial en París, y al cierre de su casa de diseño cuando la violencia desplegada de los alemanes y aliados no querían dejar un espacio a la belleza, pero, aún su nombre persiste como una leyenda, un camino a seguir.
Y qué trabajo le tomó al diseñador francés Nicolas Ghesquière, salvar a la firma de la bancarrota, en esta época de alocadas colecciones prêt-à-porter y millonarias campañas publicitarias, para sobrevivir en un mercado monstruoso y hambriento que pretende llenar la mente del público con deseos e insatisfacciones por una marca u objeto. ¿Pero, sigue siendo Balenciaga? ¿La esencia del maestro está todavía en su estudio? No lo sé.

Balenciaga era un artista no un mercader, y quizá vivió en un tiempo que estuvo preparado para su “lenguaje” en un ambiente distinto. Ahora, miraría extrañado todos los movimientos de corporaciones internacionales que manejan las firmas de moda, de los desfiles y de la avalancha de pseudo estrellas, y al final de esta locura hubiera dicho: solamente quiero crear.

Aunque ya no estén sus vestidos con aquel volumen clásico, o la limpieza de sus trajes que cubrían la silueta femenina, o el brillo de una flor trabajada a mano, quedan esas fotografías como el testimonio del esplendor de una época, cuando un material desconocido llegaba a su taller y se convertía en un universo.